20090218

Libertad



Si vendo mi alma... Nada más lo hago para poder comprar la tuya y después dejarla en libertad... Recuerdo que hace poco me senté en una esquina a vender mis besos, ofrecía también al público los restos de mi inocencia y lo poco que me quedaba de esperanza en los ojos, me solté el cabello y me pinté los labios, me dispuse para ser la puta de la que mis miedos siempre me habían obligado a huír... Tiré mis prejuicios a la mierda y me vendí, me perdí sin saberlo, dejé de ser yo al empeñar mi conciencia, y lo hice porque ya no quería saber más de mí, deseé estar en la piel de otra... Y creo que ahora muchos se preguntarán: ¿Pero cómo es que una puta empeña la conciencia?... Entonces, yo les diré que, sin duda alguna, una mujer no vale tan sólo por su cuerpo, sino que el poder de dominar su voluntad, su opinión y conciencia, siempre ha de valer mil veces más que el de llegar a poseer su profano culo... Por eso, se ha de tener en cuenta que un hombre (ó mujer) jamás podrá ser dueño de la puta, si nada más le ofrece oro... Para comprarle la voluntad y la conciencia hace falta mucho más que plata... La puta que venda la conciencia siempre es la más cara, pues ella no te estará vendiendo solamente lo que ves delante de tus ojos, sino que precisamente junto con su piel, también ha de hacerte entrega de todo aquello que no ves, pero de lo que siempre tu mente se la pasa haciendo preguntas... Y es que nadie puede negar que mientras besa, en el fondo está pensando si el otro también siente ese frío que recorre el cuerpo desde la boca del estómago subiendo, bajando y erizando todo el ser... ¿Y quién no trató de abrir un poquito el ojo para ver si su pareja sonreía, quién no se preguntaba si lo disfutaría tanto como uno mismo creía estarlo sientiendo?... Es en éste punto, donde alguien como yo vendería su conciencia, eso sí, dependiendo del cliente y de lo atormentada que esté su alma, se le puede poner a elegir entre darle respuestas amargas y sinceras, o decirle las típicas respuestas inventadas y complacientes, para hacer que se sienta bien con su miserable humanidad. Me explico mejor, si tú vinieras a comprarme un beso, yo, como puta que soy o intento ser, tendría que dártelo, tú me pagas y hasta ahí termina el juego... Pero si además de todo quieres saber lo que sentí mientras lo hice, ahí se evidenciaría mi conciencia, entraría a expresar mi voluntad y simplemente tendría que ser esclava de lo que me impongan: decir lo que quieran que diga ó hablar con mi verdad.. Y confieso que no es común que me pidan que sea sincera... Sé que para muchos es difícil comprender... Y lo acepto... Pero yo puedo decir que es cierto, yo puedo decir que lo he hecho, pocos hay que se enfrentaron con la realidad, pero los hubo, yo fui su testigo... Yo, la puta, la misma que se vendió en la esquina de la tristeza y dejó de ser ella, para poder convertirse en esclava de conciencias podridas... Fui yo la que se rindió un día frente a su dios y dejó sus pasiones de lado, fui a la que por más temor que le diera la noche, decidió entregarse a su parte más sombría para confundirse como los gatos en la oscuridad y salvar a otros. de la perdición... La noche ya pasó sobre mi cuerpo, me dejó su experiencia, me hizo más sabia y te lo advierto: Si te crees dueño de una pizca de la piel de una puta, estarás a punto de cometer el error más grande de tu vida... Así es como se empieza, luego se te viene eso que llaman amor... "Enamorase"... Pero bah!! éso es pura mierda, con una puta nunca se habla de sentir amor... Tal vez apego, necesidad como si fuera una droga, quizás algo de pasión... Pero no amor... Y es simple, hay que recordar que para amar se necesitan dos corazones, puede que tú arriesgues el tuyo... Pero ella, si es puta, es porque ya no tiene corazón... Tan sólo piénsalo, tiene sentido, no?... Es más, si yo me vendí, fue porque ya no tenía nada más valioso que perder, yo solo quice que alguien más pudiese hallar una pizca de alegría, aunque fuese una sonrisa fingida... A todos nos hace falta sonreír...


Pero no siempre fue así, una vez, hace mucho tiempo, mucho antes de vendérmele hasta al viento, me enamoré de verdad, amé hasta con las uñas, di todo, me entregué en cuerpo y alma... Pero me venció el olvido y me sorprendió el llanto una madrugada, cuando vino a mí el amanecer, yo ya estaba sola, fría, vacía... Estaba llena de remordimientos por haber cometido tantas estupideces, en nombre de esa actitud que algunos llaman "romántica"... Creo que ya nadie me recuerda así, pero dime tú si lo recuerdas, dime si aún guardas esos recuerdos de luz, cuando mis ojos brillaban al verte... Yo sé que sí, muy en el fondo, sé que cuando nos encontramos en las esquinas y me ves tan opaca, con tantos sueños rotos, en el fondo de tí, vuelven y nacen las imágenes de mi corazón sangrante, latiendo entre tus manos... Yo sé que sí, sé que sí te acuerdas, porque si hoy eres libre, si puedes mirar tus manos libres, sin ataduras y si tus pies pueden andar por donde les viene en gana... Es porque he sido yo, quien con el dolor de vender su propia alma, hace ya mucho, al amarte tanto... Te puso en LIBERTAD...


Seriamente Nocturna... Lunazull...

20090216

Lo Que Fui...

Fui un deseo reprimido entre tus labios, enredado en tu lengua, metido entre tus dientes, saturando cada poro de tu piel, llenando el olvido de tu mente... ¿Pero dime tú qué clase de deseo necesitaste?... ¿Qué querías de mí?

... Yo tan solo lo sentía, incoscientemente lo presentía... A veces fui un deseo con olor a ira... Un día fui deseo con sabor a risa... Algunas noches me transformé en deseo soñador, fui como tus alas para navegar las sombras... ¿Por qué no lo entendí nunca?

... Debiste decirlo...

... Si nada más lo hubiesen pronunciado tus ojos, tus manos... Sin embargo no lo hicieron, se quedaron mudas mis esperanzas... Yo que anhelaba ser "deseo", sin notarlo, llegué a ser mucho más que eso... Más de lo que quice ser, de lo que humanamente podía soportar, más de lo que era capaz de entregar...

Por eso tuve miedo, por eso mi alma escapaba de ti... Me pediste demasiado, y yo tan simple, tan vacía, tan sin ganas de vivir...

Me alejé, me alejo... Vuelo con rumbo hacia ningún lugar, porque allí, en medio de la nada, sé que no querrás buscarme...

Quiero ahora dejar de ser yo misma, empezar a ser la otra, la que no te recuerda, la que no te teme, la que se ha perdido caminando, y ha despertado justo en un instante de terrible penumbra, donde ni tu reflejo se le hace visible en el alma...

Ya no te veré ni siquiera en mí... Después de tanto perseguirte, de querer con ansias locas encajar en tu vida, en tus imágenes, en las palabras que escribías, en tus vagos recuerdos, quice hasta ser tu pesadilla para que me amaras, al tiempo de temerme... No sabes cuánto deseé ser también el motivo de tu llanto y de tu soledad...

Me rindo... Me vendo a quién no tenga miedo de ser lastimado... Porque si algo he aprendido, es que este amor, esta llama que produzco, lo único que sabe hacer es devorar, enredar, consumir, morder... Yo solo sé matar... Mato ilusiones, momentos memorables, mato canciones y destruyo poemas... Y todo, nada más porque odio que todo sea tan "perfectico"...

Conmigo -si es que alguien más se atreve-, hay que tener cuidado, mantener siempre la duda, avivar todo el tiempo el deseo... Ven tú -si quieres-, ser extraño, de otro mundo, tú que me observas sin acercarte... Tú que has aprendido a detectar mis aromas desde la distancia...

Ven si es que quieres convertirme en de nuevo en un sueño... Tal vez... Yo también lo anhelo... Porque quiero olvidar, hacerme la idiota, dejar que piense por mí alguien más...

Supongo que el amor no ha de ser más que la suma de todos tus defectos puestos en alguien más, y el odio, no será más que el reflejo de la perfección que no posee tu espíritu... Entonces -piénsalo-, si te pareces a mí... Si tú también vienes volando desde lejos, huyendo de un amor que te asfixió con ternura... Ven, que sufriremos juntos "traumaticalmente" la triste condena del recuerdo...