20110327

No sé tender cobijas sobre una cama...


Mi puta vida es un desorden, un temor, un misterio, y a veces, una certeza terrible.
Vivo de no dormir y no entenderme.
Vivo de dormir cuando preciso intentas entenderme.
El frío me golpea, siempre, muy fuerte. Por eso en todo lado ando buscando abrigos. Abrazos.
Vivo en medio de notas incompresibles.
Muchos silencios intencionales.
Muchos borrones de memoria y lagunas mentales interminables.
Muchas miradas desviadas.
Muchas risas a medias.
Muchas palabras perfectas que nunca salen de mi cabeza.
Muchas promesas olvidadas.
Estoy loca. Loco.
Pero a media noche de pronto me levanta la duda de ser normal.
El deseo de que sean los otros, de que alguien tenga la culpa. De estar curada.
No quiero estar(ser) curada.
A la mierda lo que escribo, si un día me levanto y estoy curada.

A menudo me siento sola.
Pero aunque sea soy la artista de mi propio dolor.
La poeta que escuchan mis medias sucias amontonadas.
Mis cortinas.
Mis fotos en la pared.

Me gusta hablarme en voz alta.
Me gusta cantar y grabar mi voz. Pensarme los labios hablando y riendo.
Pensarme.
Allí, en esos momentos, sé que existo intensamente.
O que al menos, hay alguien que siente, que escucha atentamente.

No odio la noche.
Odio la oscuridad, el silencio de la gente dormida, que no sabe apreciarlo, que no se da cuenta, que no abandona el ruido intencionalmente para acercarse a ese misterio de escuchar lo otro, más allá. Yo me levanto y los siento dormir. Los siento callar. A todos. Al mundo. Lo agradezco porque las estrellas quieren tomar la palabra a veces. Hoy me dicen algo. Dicen que soy de los seres más normales y reales que existen.

Un día un tipo raro me enseñó a ser de verdad.
Lo vi y supe que todo tiempo pasado había sido poco menos que un juego.
Hasta el teatro es más verdadero.
Música, libros... Insomnio.
Un día me enseñó que sabía escribir.
Un día yo pretendí hacer que escribía. Nunca me creyó.
Aquí lo hago de nuevo.
Ahora se va. Pronto.
Porque sí.
Por amor, por la lucha, por la revolución, por ganas, porque no quiere simplemente morirse y ser normal. Porque tiene miedo de quedarse y empezar a perder su realidad. Porque la realidad de los otros, los que nos rodean ahora, se le hace demasiado vómito. Todo es tan falso. Lo entiendo. Joder. Es de esos seres que nacen con alas. Yo me las puse (intenté)... Quería escribir. Pero mis palabras nunca serán plumas. No tan bellas como las suyas. Cada acto, cada paso, cada respiro, todo en su ser es tan sentido, tan salido de sus tripas, de su ansia, de su dolor, tan sufrido... Que es simplemente demasiado bello.  A veces levita, camina por encima de nuestro suelo, por sobre una segunda superficie ajena a los estúpidos, extra-terrestre, suave, transparente. Lejano. Perdido. Abstracto.

Esto es como una muerte. Me está obligando a asistirle a una muerte de mierda que no quiero velar ni llorar.
Como si todo este tiempo hubiera sido nada más un simulacro de estar viva. Y no.
Tengo miedo. De que algo cambie, de que algo se vuelva a quebrar en mí y no sepa manejarlo más.
Pretender.
Me temo que terminaré olvidándolo. Así no quiera.
Mierda. De las muy pocas presencias reales en mi vida. ¿Cómo voy a despertar ahora?

Si leyera esto se caga.
Lo sé.
Y yo me reiría y le pediría excusas por ponerme sentimental.
Cambiaría el tema y me diría que todo está terriblemente jodido y puteado.
Yo, perdida en mi mundo tratando de ser alguien, algo, una nube... Le agradecería el comentario, el hacérmelo notar y no perder de vista.
Luego se iría. O yo me iría.
Siempre fue más agradable así. De a pocos. Dosis bajas. Ciclos largos. Espaciados. Sin arreglos. Casuales.
Reales.

Ya no quiero volver a amar así. Era como el hermano mayor imaginario que nunca tuve.
No quiero más hermanos imaginarios.
No quiero hermanas imaginarias.
Se les pega un cariño inmenso a estos seres.

Odio que esté lloviendo tanto últimamente.
Nada más por decir.
Muchas horas más por llenar... Sólo que no sé de qué.
Para qué.
Mañana, me prometo tender las cobijas de la cama.
Madrugar. No olvidar.
Recordar que sí, estoy viva -pero no soy real-.
Llamar a alguien.
Usaré un vestido.
Pero un momento...
Esto es en serio delicado... No lo había pensado, pero tiene que ser el vestido adecuado... Estos días anda haciendo mucho frío, llueve a toda hora y ya no tengo abrazos cerca.

20110317

Aparece...


Me gustaría que te dignaras a existir un poco más seguido.
Cerca a las esquinas de mi barrio.
Frente a mi casa.
Cruzando la calle.
En mi bolsillo.

Me gustaría que existieras allí donde mis ojos tiemblan.
Donde es oscuro y hace frío.
Donde siempre llueve, pero encuentro abrigo.
Donde no tenga miedo, así los gatos negros ladren.

Me gustaría no volver a andar tomada de ninguna otra mano.
Apoderarme de tu brazo, más arriba del codo... Hasta tu cuello...
Tomarme tu espalda por completo...
Amarrarme a tus piernas y no dejarte andar...
Prensarte los labios con uno, dos, tres besos.

Me gustaría esperarte después de cada sueño, estar ahí cuando despiertes.
Después de cada viaje, cuando quieras hogar y cama dulce.
Después de cada vida, reencarnando eternamente en dos cuerpos que se busquen y se encuentren.
Después de cada muerte, ser tu cielo, tu infierno y tu purgatorio.
Saber que llegarás y yo estaré, porque confío en la fidelidad de tus pasos.

Me gustaría hacerte promesas sin palabras.
Sin límites de tiempo, color, sexo ni edad.
Promesas que cumpliría.
Promesas que amaría cumplir.
Que haría realidad en un orgasmo.
Que no murieran en el polvo con el paso del tiempo.

Me gustaría creerte.
No tener más dudas, saltar.
Cruzar.
Amar.
Desnudarme.
Gritar.

Me gustaría... Gustarte, así, como soy.
Como ves.
Como no he dejado de ser.
Como ninguna luna llena ha podido hacer cambiar.


Me gustaría... Ser, ser para ti.

20110315

Show and Tell...

Marcel D.
No te vistás de seda.
No te vistás de silencio.
No te arropés con la noche.
No te vistás.


No hagás que pierda las manos
y de pronto te desnude.
No hagás que me saque los ojos por las ansias.
No hagás que diga más "te amo".


No dejés de ser sombra que cautiva.
No permitás que te quiten el peso de ser bella.
No te dejés de la envidia.
Reíte siempre en frente de los que te veán caer... Y luego, vení y llorá conmigo.


No me entregués sólo palabras.
No me busques cuando calles la verdad.


No te vistás... Que parecés otra:
Me recordás a un silencio amargo... 
A una tipa seria que no se parecía en nada a vos.


No hagás que me esconda.
No hagás que mienta por vos.


Sé libre porque eres bella.
Gritá.
Pero no me obligués a verte rota cuando volvás...


Y no temás.
No preguntés.
No te lavés las manos ahora... Llénate de mí, 
de sudor, 
de llanto, 
de saliva,
de risas.


Sé la que sos, cuando no miro: Y mirame, y decime quién no soy por vos... 
Y luego, quiénes somos a través de vos.
¿Cuándo -por qué- nos hemos convertido?


Ahora, déjame explicarte algo... ¡Que sólo los tontos no te ven!
... ¡Que hasta los sordos te escuchan!
... Que es tarde... Y que, debes irte.

20110313

Condolencias alrededor de las 11 p.m.


"Ya no te espero.
Llegarás, pero más fuerte... 

Más violenta la corriente dibujándose en el suelo de mi pecho, 
de mis dedos... Llegarás con mucha muerte.
[...]Ya eché abajo ayer mis puertas... Llegarás a casa abierta...
[...]Ya no te espero.
Ya estoy regresando solo de los tiempos venideros.
Ya he besado cada plomo con que mato y con que muero.
Ya se cuándo, quién y cómo.
[...]Ya no te espero, porque de esperarte hay odio... 
Ya soy ángel del demonio."
S.  R.



Hay putas y pollos.
Caballos que fingen ser hadas en mares muertos.
Dedos y dudas, miedos disfrazados.
Pantalones cortos.



Hay corredores desiertos en los hospitales.
Hay camas vacías en los desiertos.
Hay besos sin dueño en las esquinas.
Hay burdeles sin tragos de vino.


Hay noches de mierda y muerte.
Hay mujeres sin amante.
Amante para muchas mujeres.
Fines sin ánimo de lucro y subrepticios.
Despedidas absurdas y cíclicas... Que duelen de a poquitos cuando se repiten.


Hay olvidos en la mente de los lápices.
Hay libros que jamás serán escritos.
Hay suicidas en el borde de tu espalda desnuda.
No hay misterios en tu piel mojada.


Creo en que existes.
Que en algún lugar, existes.
De colores.
De mil formas.
Sin sabor.
Sola.
Solo.
Esperando ser esperado, descubierta, pensado, iluminada por mi. 
Creyendo en mis ganas de encontrarte, así jamás te busque.


Sé que tienes sombra.
Sexo.
Ansias.
Sueño.
Sé que comes bien. Vives bien. Eres feliz.


Y hay seres que se parecen a sombras.
Y sé quién soy...
Y que hay maneras de no seguir creyendo.
Hay maneras de rendirse.
Hay juegos que esperan por ser jugados.
Hay minutos que no pasan, a menos que lo quieras.
Muertes sin garras ni botas.
Bombas sin ruido, sin luces.


Pero al final, volveremos a encontrarle sentido a todo esto.
A lo que nos pasa si estamos vivos.
Al destino, a lo que sea que signifique haber respirado lo suficiente para llegar a conocernos.
Con sólo una mirada, hacia donde la casualidad proponga, terminaremos encontrando las riendas.


Hay sentidos invertidos en todas mis palabras.
Ni qué hablar de mi música... Todas las canciones, todas.
Hay extraterrestres que se burlan.
Ángeles con ganas de una revolcada en nuestro barro, 
envidiosos de nuestra sangre.
Hay perros con sarna.


Y... Hay besos, besos que significan mundos,
cristales rotos que jamás tendrán sentido.



20110309

Dos verdades que no saben decirse... Toumaï

♪♫ Tonight, tonight is a long, long night... ♪♫ 

Odio escribir. Odio tener que escribir esto...
Las palabras son taaaannn putas.
-Y ahí ya van dos verdades...-
Pero tengo una más, 
una más en tu pelo, 
en tus ojos, 
en tus manos, en todo lo que tengo de ti...

Porque te amo.

Porque te pienso sin amarte, (mis pensamientos te construyen moradas y cielos)
sólo porque sí, 
porque quiero hacerlo y eres un pensamiento agradable a mis pupilas... 

Porque te amo así no te piense, 
así el mundo me ocupe y me enrede y me aleje... 
Así no tengas tiempo de mí, 
así no tengas ganas de mí, así me tengas sólo olvido... 

Yo a ti te tengo pan, te tengo café, cigarros dulces, te tengo caricias y una ducha con agua tibia... 
A ti te tengo cama y cobija.

Odio esto de andar escribiendo todo el tiempo.
Odio que se me hayan escapado ya tantas verdades...
Odio no saber contar, no saber parar de contar, no contar para no parar, no parar hasta saber que ya no sepa nada...

... Da lástima esto de ser mi odio. A veces no parece un odio digno de ser sentido... Siento que un día voy es a terminar riéndome o llorando...

La noche, la noche, la noche y la lluvia.
El reloj se mueve y me deshace la cara...
No tengo ya manos de sobra para irte tocando... Y nos desaparecemos amor, nos estamos muriendo.

Tampoco me gustó mucho esa canción. Lo sé. Sabía que así sería. No quería que te dieras cuenta. Es terrible. Era predecible. Calla mejor. No, mejor calla tú. ¿Y si nos besamos?

A veces pasa lo que tiene que pasar. ¿Y cuándo no pasa?. Pues por eso digo, a veces. Las reglas siempre son quebradas. Entonces sería que siempre. Déjalo así...