20130126

"Cross your heart" (finish something, damn): Mátame de todo lo que quieras, soledad




(... los reto a que me digan que no están llorando)

creo que sobreviviré
a estos ataques de ternura repentina y de rabia sin causas
a lo mejor nada más es por el viento
que se ha calmado bastante y ya no se arrebata para venir a saludarme
como sea
sé muy bien que uno es solamente responsable por el amor que posee
las palabras que se calla
el dominio que se tiene en las rodillas para que no tiemblen
y la capacidad de adaptación al frío
no por el amor que se inventen los otros
no se puede responder por lo que siente alguien más
la imaginación
la ansiedad
el miedo
el rencor
y las ganas ajenas
son tierras demasiado distantes en universos paralelos 
que no podemos tocar ni domesticar
allá ellos con lo que sienten
con lo que se sueñan
con lo que se rompen
con lo que se llenan
uno es amor
se llena de amor
y luego se comparte frente a ellos
y ve nada más de lejos
allá al otro lado
lo que podrían ser señales de vida inteligente
pero la verdad
es que en el fondo uno nunca sabe
se tiene fe
uno imagina
uno entiende lo que es la libertad
porque la sufre
más no porque le cuentan
y si la experiencia es la que enseña sobre su existencia
la certidumbre sobre su validez externa 
es sólo un débil reflejo de lo interno que esperaría uno ver afuera
uno sonríe y espera
cree que va a ser lo mismo
que el otro va a entenderle
que su soledad y su libertad también se sufren como la propia
pero quién sabe si será
cómo será lo que será
lo que en realidad es
nadie sabe cómo verlo ni decirlo
es difícil aprender a conjugarse las almas
uno salta
uno dice
uno se agarra
pero puede ser que el otro entienda bien
y que uno entienda mal
que la despedida sea desde siempre
lo que el destino marca
que el sol nunca se vea igual para los dos
y al final se sobrevivan mejor a solas
sin ganas de volver a verse
-porque mejor así-
sin motivos para ponerse en cautiverio
abriendo la jaula para que llegue otro amor a compartirse entero
hombro a hombro, pecho, alma y mano a mano con el de uno
otro amor sin instinto de cazador
con la memoria de la muerte casi intacta
sin ansias de sangre y lágrimas
con ganas nuevas
 para respirar y creer en lo que se imagina de su propia libertad
que no quiera mutilarse
sino existir sin fragmentarse
valerse por sí mismo
latir alegre
a su ritmo natural que no compite con ninguno
se busca eso
un aire nuevo
es más, destruir la jaula
no rogar por compañía
vivir sin construirle altares a la falsedad
ni al vacío
la carencia autosugestionada
ya por favor no más eso
no más gente rota
que se abran sus ojos
que entiendan con todos sus sentidos
que sí se puede vivir
que las malas noches pasan
que tanta pensadera se consume con buenos libros
de alguna manera, se tiene que aprender
y hay que cultivarse flores en el corazón
ponérselas como señal de paz en la cabeza
dejar que el alma sea
que ella por instinto ya miraba hacia adentro
desde antes de que la obligáramos a compararse con lo de afuera
sin pensar siquiera en los daños 
pero el alma los supera todos
hay que saber
que si ella volvió a nacer
fue porque finalmente lo entendiera:
porque uno no es responsable por lo que otros aman
por la felicidad con la que siempre buscan herirse con las mismas cosas
cayendo en las mismas zanjas de los errores que no dejan que sean pasados
no
eso no es amor
es un suicidio
una culpa amarga que viene pesada de otras vidas
pero que en realidad
no existe si uno...



20130121

Rodillas peladas. Imagination is bliss: 'Too old to die young'


El tiempo te persigue
come gente viva
come come come come
se va tragando todo
juventud envejecida
todo se te escapa
nada es suficiente 
no se detiene
am I good enough for you to love me too?
te estás quedando atrás
no puedes ver hacia adelante
mirar atrás, duele
todo lo que te toca, duele
lo que no haces, duele
juventud envejecida
desgastada en vano
derramada y desperdiciada
huellas perdidas
manantial seco
desierto inmenso
corazón roto
no es fácil arrastrarte
no es fácil levantarte
polvo
barro
charcos
manos sucias
rostro triste
canas en el alma
¿contra quién compites?
¿contra qué monstruos estarás luchando?
¿a dónde vas?
¿por qué no te quedaste?
cuando despiertes
cuando abras los ojos y cuenten 3
ya serás muy vieja, demasiado tarde para morir joven,
ay, mi almita de papel
I

-(...) ¿¡No te da pena!? ¡Ya en dos años vas a cumplir 25!
(nota: en realidad, hace apenas tres meses cumplí 22, pero ella parece jugar a propósito sólo para herirme)
-¿Ay, en serio? No me digas más (sonrío y cierro los ojos, respiro)... ¡Y en diez años, treinta y pico, luego 40, 70 y así! Pero ojalá me muera antes (sé que a mi edad, en otras épocas, otras mujeres tuvieron vidas y mentes más notables, a lo mejor por el miedo de morir antes de tiempo o por algún tipo de presión social, muchas fueron madres, empresarias, revolucionarias, trabajadoras, amas de casa, expertas cocineras y así, yo sólo soy yo, yo y nada más, no me enseñé ni aprendí a querer encontrar ni hacer más que vivir-me).
-Sólo digo que es el colmo, deberías pensar qué hacer... Ya estás grande.
-Hace años que estoy grande y siempre he tenido que hacer algo. Sólo olvídalo...
-No, no, es que siempre es lo mismo. No colaboras en nada. Yo no te voy a durar toda la vida.
- Yo sé que no. Ya veré qué hacer, no te preocupes... Y después, tendremos tiempo para envejecer juntas, te lo prometo.
-Yo ya estoy declinando. Lo que me merezco es que tu hermano y tú me mantengan. Estoy cansada. Además, cuando conozcas al hombre tus sueños, te olvidarás de tu anciana madre.
-Te juro que eso no sucederá, confía en mí. Vamos a envejecer juntas y tendrás que soportarme hasta siempre. Así que ámame, trátame bien yaaaa (corro a abrazarla por la espalda, siento su pancita, su perfume de señora elegante, es bien linda mamá).
-... Bueno, bueno, déjate de meloserías carájo. Yo lo que quiero es que trabajes y me ayudes. 
-¿Y como en qué se te ocurre, mamá? Si pudiera encontrar algo con lo cual mantenernos a las dos, no dudes que lo haría. Pero eso no ha sucedido... Además la universidad, no sé, tengo miedo, me tiene algo decepcionada todo esto...
-¿¡Qué!? "Decepcionada", ¿cómo?
-No voy a dejar la carrera otra vez, no te preocupes, no es eso. 
-Pues más te vale, porque no estás en edad...
-... ¡Ya no más! (quiero llorar, quiero llorar, quiero llorar malditasea, pero ella odia mi debilidad, teme por mí, en el fondo sé que es eso, sólo se preocupa demasiado pero me transmite toda esa puta angustia. No puedo más, no puedo más conmigo, no puedo más con ella...)
-¿No más? Entonces deja de jugar. Céntrate en lo que tienes que hacer.
-Sí, tienes razón má, estaré concentrada (le hablo con un tono irónico, pero ella no lo nota, cree que de verdad hoy ha sido una gran madre y me ha dado la lección de la vida... Lo único que logró, fue llenarme de más angustia. Estoy paralizada, espero que no lo note ni me obligue a cambiar de estado bruscamente, siento que voy a explotar... Me siento vieja, atrasada, quedada, medio muerta en vida).


II

-Mi abuelo cree que soy strepper- sonrío.
-¿Por qué lo cree?- me preguntas con seriedad.
Vuelvo a sonreír.
-Pues... Tiene alzheimer. 
Pausa larga, silencio incómodo, dejo de sonreír. Sonríes sin mirarme. 
-Hay muchos chistes buenos sobre el alzheimer. Sé varios. ¿Quieres escuchar uno? 
Sigues sonriendo, te odio, quiero matarte. -No, gracias, no es nada gracioso para mí. Ni para él, sufre mucho.
Ahora te ríes abiertamente, no me miras. 
-Mira, voy a contártelo de todas maneras. Te juro que éste no es tan cruel, oye: "Lo bueno del alzheimer, es que te olvidas de que tienes alzheimer". Ríes con mucha fuerza para darle énfasis al final. Hay algo tierno en tu expresión. Sé que quieres animarme, pero odio tus chistes, no los soporto. De todas formas, lo intentaste, fue lindo. 
-Gracias, tonto.
-Te lo dije, mira, no es tan malo...
-¡No se acuerda de mí!
-¿No decías que cree que eres strepper? ¡Claro que se acuerda de ti!
-Ay, sí, es cierto... No sabes, fue muy extraño ese momento, digo, cuando me mandó llamar. Sentí que quería despedirse de mí.
-¿Y por qué creyó eso de ti, en serio?
-Pues cuando hablamos, me dijo muchas cosas. Cree que estoy loca por haber dejado la escuela de medicina. Se ríe y me pregunta si fue porque me dio temor ver a los cadáveres de tantos hombres desnudos...
Me interrumpes.
-¿¡En serio!? Qué chistoso, si supiera... Jajajajaja.
Te miro con odio. Con la mirada que odias, qué insolente, se te borra la risa, pero no te excusas.
-Imbécil. ¿Si supiera qué putas, ah?
-Nada, nada... ¿Y entonces qué pasó?
-Pues le dije que era más feliz ahora. Pensé que eso le había molestado. Mencionar a la felicidad. Tuve miedo de que en su época y sus costumbres hablar de felicidad fuera un disparate, una molestia o no se considerara como un valor importante. Me apené. Luego le dije que quería irme con la ONU a trabajar como voluntaria en África y que todo iba a estar bien conmigo...
-¿Te quieres ir a África? Qué cliché.
-África es una metáfora para cualquier parte. A la mierda, si es necesario. Quiero largarme a donde sea. Imbécil.
-Bueno, ¿entonces pensó que te ibas  a África a ser strepper?
-Jajajaja, no, no fue eso. Cuando toqué el tema de la felicidad, en realidad no estaba tan errada. Resultó ser que él también creyó toda su vida en la felicidad. Pero sus valores y sus juicios tan, no sé, raros y cerrados sobre la vida, le tenían muy preocupado por mí... Él cree, por ejemplo, que estoy loca y que nunca voy a casarme. En su vida, su gran orgullo y satisfacción, fueron su esposa, su chorrero de hijos, su casa grande, los nietos y su cargo en la milicia. Yo le pregunté si era feliz y me dijo que sí, que era pecado con Dios decir que uno no era feliz...
Te vi y mirabas para todas partes, pero no estabas aburrido. No, no era eso, no era aburrimiento lo que sentías, era desinterés. De todas formas esa tarde no te busqué para que me aconsejaras ni me consolaras, simplemente no quería estar sola y se sentía bien decir en voz alta todo lo que pensaba. Necesitaba el alivio de desahogarme conmigo misma y que alguien más escuchara sin decir nada.
-¿Estás aburrido?- te pregunté.
-No, sólo se está haciendo tarde. Deberíamos ir a tu casa o pasar por la mía para recoger lo que te dije.
-Ah, sí, es cierto, que no se me olvide. Pero aún podemos esperar. No tengo frío ni ganas de ir a mi casa. Además en la tuya está tu abuela que me odia y todo el mundo, infinita pereza.
-¿No podemos ir un rato?
-La verdad, no. Y tampoco quiero. ¿Te molesta el parque?... ¿Tu abuela en serio me odia?
-No me molesta el parque, me gustan los parques, pero a medida que va muriendo la tarde, se me hace que ya dejan de ser amistosos... Jajajaja, sí, sabes bien que le molestas un poco.
-"Amistosos", jajajaja, qué palabras más extrañas utilizas. A mí los parques siempre me parecen amistosos. Además estamos juntos, nada va a pasarnos... Maldita señora esa.
-Pues... No lo sé. En fin. No estoy aburrido, quería verte. 
-Y yo a ti, mucho... Disculpa por no tener más dinero y grandes planes. En realidad soy una chica más normal y aburrida de lo que parece.
-No eres aburrida, siempre cuentas historias... Lo que odio es que te desvías. Si quieres más tarde te invito un café, cuando empiece el frío. Ahora...Termina, por favor...
-Preferiría un helado, rico... Sí, sí... Ya. Como te venía diciendo, para mi abuelo, a mi edad y por mis actitudes, nunca voy a casarme y eso en esencia, determina que no seré feliz. Además de todo, él cree que voy a ser pobre. Hasta ahí yo pensaba que no podía estar más jodida para él, pero tras dar muchas vueltas, por fin me dijo: Mija, sólo espero que por favor deje esos bailes de movimientos exóticos. A ningún marido le van a gustar esas actitudes de dama de cabaret.
-Uy, jueputa, pero, ¿a qué se refería? No entiendo.
-Yo tampoco entendía, hasta que recordé... Como yo solía quedarme varios fines de semana en su apartamento para cuidarlo y darle las medicinas y la comida, a veces me daba por poner música en la sala a todo volumen y bailaba por ahí con los ojos cerrados entre los muebles, como loca. Él, sentado sobre su sofá sin moverse y tomando una siesta eterna entre la vigilia y el sueño pesado, no parecía molestarse ni me decía nada con respecto a mis sesiones de baile. A veces yo también jugaba a que hacía ejercicio para pasar la tarde y estirar los músculos. Pero no hablábamos, sólo estaba la música de por medio. Unas cuantas veces pareció fijarse entretenido en mis maromas de circo, pero no me regañó, sólo se río mucho y me preguntó por qué lo hacía y quién me había enseñado a bailar así. Yo no le respondí y seguí bailando. Hasta ahora es que comprendo que él creía que yo ensayaba mis pasos de trabajo para entretener a los clientes en la pista de baile de algún cabaret...
-No sufras por eso. Es tierno que se preocupara. En su época no debió ser algo bien visto que alguien bailara así. Eres su nieta, te quiere.
-Sí, me quiere. Me quiere mucho.



III

Definitivamente, sólo no quiero estar sola.
¿cómo morir joven?
¿es una cosa que se decide y ya?
¿hasta cuando podré refugiarme en la comodidad de mi silencio,
y mis manos y pies que se rehúsan a actuar?
Le temo a mis decisiones, a lo mejor, sea porque en realidad no deseo tanto morir.
¿huir, suicidio, locura, llanto?
Estoy inmóvil y nadie va a salvarme.

-¿De qué te sirve, mejor dicho, de qué te han servido todos esos libros que lees?

La sola pregunta me indigna. Qué estupidez. Escucho con atención cada palabra, su doble intención escondida, el tono de trampa detrás, temiendo disimuladamente que lograran causar una catástrofe en mi frágil interior. Noto cierto tono de desdén envidioso en la pregunta. Guardo silencio. Primero, sólo quiero burlarme, qué estúpido, de verdad, que se me cuestione ese asunto. Luego me detengo y recuerdo con cierta lástima y comprensión, que la vida de este pobre hombre bien acomodado, maduro y solitario, nunca ha sido atravesada por la gracia de la prudencia, ni el amor a la ciencia  y la sabiduría. Doy gracias porque no siempre consigo lo que quiero, pero estoy rodeada de todo lo que necesito. Tengo paz y otros dones con los que puedo suplir las carencias materiales. Soy débil, pero cuando decido algo, el amor por lo que me gusta me transforma y voy poquito a poco, detrás de los fuertes, luchando con lo que tengo, con ganas, con anhelo, estoy armada de sueños. Creo que eso me hace diferente. Hay débiles derrotados, que se rinden fácil, pero no es así conmigo, no me rindo fácil. Mantenerme elevada en las metas de mis sueños me ayuda a sobrevivir entre el barro del mundo. La realidad me abruma, pero cuando quiero puedo cerrar los ojos y ser libre dentro de mí misma, mi conciencia se eleva por encima de los que dicen y pronostican todos los males y contratiempos del mundo. Tengo miedo, pero no a vivir, sino a morir demasiado pronto sin poder llegar a posar mis ojos en lo que deseo hacer real. Ahora mismo no sé qué hacer, no tengo respuestas, sólo dudas, dudas, dudas... Pero esas dudas son armas, son mi riqueza, si estuviera conforme con el camino simple que todos eligen, habría simplificado las cosas y me habría encarcelado a la rutina de una vida mediocre y normal. Pero no, yo quiero algo más... Poco a poco le voy encontrando forma al rostro amado, al camino que llevará a mis manos y mis pies por un viaje extraordinario. Y si no lo logro, si dejo de soñar, al menos lo quise, lo amé con locura, lo intenté arriesgando mi seguridad y todo el rumbo de mi vida... Soy débil, pero no cobarde.

Calmadamente, vuelvo sobre su pregunta. Lo compadezco. Temo por él, a la vez que un sentimiento vago de angustia existencial va creciendo y me empuja a centrar mis preocupaciones más bien por mí. Pero esta es la emoción de la vida, qué se le va a hacer. Sufro, está bien, me desespero. La pausa de mi respuesta no es en realidad tan larga como parece ahora, pero durante esos instante frente a él, mi alma siente que todo pasa tediosa y embotadamente, como si una eternidad perezosa se posara sobre el aire. 

Sonrío... 

-La verdad, no lo sé T... Yo aprendo de todo un poco, todo el tiempo, en todas partes- le digo al fin.
-Ah, veo. ¿Pero, de verdad, de qué te sirve tanto leer? Me gustaría tener todo ese tiempo libre que tú tienes para leer- él insiste. El tono, a pesar de la amabilidad de las palabras, no cambia y denota más bien una posición de superioridad frente a los oficios que yo hago. 

Él y mucha gente me envidian, pero a pesar de eso, se siguen considerando mejores que yo. Pero yo no me siento mejor que ellos, no, no es eso. Nada más que sí me siento más libre, y a veces, de verdad que me gustaría gritarles para que despertaran, me gustaría hacerles entender que no tienen por qué atarse a cosas que no los hacen felices, los cansan y los hacen decepcionarse de sí mismos. Es cierto, todo el tiempo temo por mi futuro, pero aún no me he fallado, así que no tengo motivos para arrepentirme o avergonzarme de nada. Soy quien he querido ser y las cosas que hago contribuyen para que me vaya conociendo más y más, sé lo que odio y lo que amo, sé que no quiero estar sola, que la familia y los amigos son un tesoro, que viajar me hace ser yo misma, que cuando leo siento cosas grandes y nobles, soy feliz.

Después de una pausa, porque siempre este tipo de interrogatorios (porque más que conversaciones, son crueles interrogatorios) me ponen más nerviosa y penosa de lo que suelo ser, le respondo con torpeza y la voz consentida de niñita que nunca puedo controlar cuando estoy en medio de situaciones adversas que no puedo controlar:

-... pues, supongo (me escucho improvisando patéticamente la salida más obvia) que me gusta tanto leer porque me ayuda con mi expresión, mi vocabulario y mi propia escritura. Me gusta llenarme de libros porque me hacen pensar.

Sonrío satisfecha. Me siento como en un salón de escuela haciendo una exposición frente a la maestra de español. Listo, ya no más. Ya dije lo correcto, lo que querían escuchar los compañeros. Sanseacabó. Ahora me lavo las manos de aquí en adelante. Mantengo la expresión fría, recta, no quiero delatarme con el nerviosismo la mentira que acabo de decir para quedar bien. Ya no más, por el bien de esta familia y de la humanidad. 

-Ahhhh, ya, entonces es porque te hacen escribir mejor... No me digas. ¿Y es que ahora terminarás dedicada a la literatura? 

Puta. El mismo todo insolente e hiriente de superioridad se mantiene, pero en el fondo, yo quiero creer que no es más que preocupación. Quiero creer que piensa en mí como un padre y que no es humillación lo que causé en él al alzarle mis quejas, inocentes burlas y reproches por no haber leído nunca los autores de los cuales hablo y que cargo conmigo en mi mochila. Esos libros que me han servido en realidad como escudo y escondite, como excusa para no morir antes de terminar el último capítulo, no son para él nada más que pequeñeces, boberías adolescentes, banalidades. Nuestras realidades opuestas son profundamente efímeras frente a los ojos del uno y del otro. Somos distantes y con vaguedad intentamos dialogar, pero todo se derrumba y diluye muy fácilmente. En realidad yo no sé nada, no sé, estoy tan lejana de lo que él piensa, que la certidumbre de esa soledad que ronda el alma humana, me llena de desasosiego. Intocables. Incognoscibles. Estamos perdidos en la inexorable e insondable incapacidad de darle una mano de verdadera ayuda al espíritu de nuestros hermanos, así como también nosotros somos huérfanos de su socorro y sus gracias. Estamos siempre solos. 

No sé  que es lo que quieren escuchar de mí, si bien no busco complacerlos a todos, sí procuro dejarlos tranquilos, porque nadie más que uno mismo debe ser el responsable por sus cargas, de lo contrario, se hará esclavo y prisionero de los caprichos, intereses, necesidades y deseos de otros... Tengo miedo. El terror es constante. Le sonrío de nuevo, calma, calma, disimulando, como si sus palabras no me estuvieran manejando, partiéndome en dos, no, nada de eso, así sienta el peligro cerca, siempre se quedará afuera, no hay que dejarlo entrar, así soplen y soplen, tu refugio interior no puede derrumbarse ante nadie, sólo uno tiene la llave. Sonrío como si de verdad yo supiera qué hacer, como si de verdad, en estos momentos de mi vida, en serio me importara un carájo saber qué hacer... Pues no. No me importa.  Llevo viva ya muchos años aún sin saber a ciencia exacta nada de nada, ni de dónde vendría el dinero, ni inteligencia, la fuerza, la voluntad, la decisión, la comida, el vestido, Dios... Y no es que mi madre decidiera por mí, más bien, he sido la prueba viviente y andante de que a punta de prueba y error, se llega siempre (por accidente, gracia o como sea) a alguna parte, y esa parte, para bien o para mal, es donde uno debe estarse.

-No, T, no creo que sea lo mío la literatura, no exclusivamente.
-¿Qué planeas entonces?
-No te entiendo.
-¿No tienes planes? ¿Cómo te ves en 5 años?

21, 22, 24, 30, 56... 5 años, 10 años, 40 años... Qué más da, a veces sólo pienso que me dejaré llevar y caeré muerta en cualquier parte.
Puta. La típica pregunta de psiquiatra mediocre... ¿Primero no está siempre lo primero? ¿Qué hay del ahora? ¿No es también muy importante ser feliz ahora? ¿Seguir vivos por ahora, mientras se puede? ¿Qué tal si no lo logramos? Tenemos que asegurarnos primero la existencia por el instante eterno del presente y después si jodernos con esta idea absurda del tiempo futuro.

-Pues, no lo sé...
-¿Cómo que no lo sabes? ¿Qué quieres?
-¿Que quiero?...- ahora sólo sonrío, pienso en tantas cosas a la vez, besos, caricias, viajes, comida, bebidas, fiestas, libros, cuadros, fotografías, lugares remotos, paisajes, viento, mal, chocolate, sexo, dormir, reír, cine, escribir, gente, familia, bailar, amigos, todo, lo quiero todo. 
-Sí, ¿qué es lo que vas a hacer con "esa carrera"?
-Ah, ya veo, pues era eso, cuando sea profesional... Mmmm, la verdad no sé bien... No, no, espera, no me entiendas mal, espera, sé que quiero hacer una maestría, estudiar una maestría en algo, sí, Derechos Humanos, o alguna cosa así...
-Ahh, una maestría, eso está muy bien, pero luego... ¿De verdad, en 5 años, cómo te ves? Dime tus planes, quiero escucharte, linda...

A este tipo de gente le intriga tanto ver que otros sobreviven por fuera de la cobardía mucho mejor de lo que pronosticaban. Y es que el mundo no se hizo para ser visto ni entendido de una sola manera. No hay reglas por encima de las de la sabiduría de la naturaleza, que es madre y es sabia porque no le dieron corazón de humano. Piénsenlo. Hay millones de personas y almas vivas con visiones diferentes, todos brillando, todos pedacitos de estrellas, de polvo, de roca, de mar, todos latiendo y moviéndose libremente, otros por mera inercia, costumbre, resignación u obligación, y otros just going randomly around, crazy here and everywhere... Imagination is bliss.

-Pues, en 5 años me veo viva. Sí... Mis planes son seguir viviendo, por lo menos hoy creo eso. 
-¿Viviendo, viva...?
-Sí, viviendo y, por supuesto, viajando mucho. 
-Mmm, ya, viajando...- por fin bajó la cabeza y se resignó al hecho de que esa tarde no lograría conseguir de mí ni una pizca más de diálogo coherente con respecto a ese tema. Pero yo no le mentía, no quería jugar con él... De verdad, sé y no sé, le hablé de corazón. 

Fotografía de mí, tomada junto a la mar en Punta Gallinas, Guajira.

20130103

Dancing Universe: Peces con alas










All the Universe knows how to dance
even when there is silence
you may still hear in the wind all it's music sounds
Every single soul knows how to dance
dust
sand
snowflakes
water drops
puddles
candle flames
fingers
tongues
and hearts.
Dance,
dance,
dance my dear!
Dance, even if you can't,
or wheter you may prefer to smoke your cigarrete...
I still think you should dance,
dance with me
or let yourself be free alone in the dark,
move and shine the way you prefer
but, please
just let me stay and look at you,
because still in silence 
and between the shadows,
my heart truly knows how to quietly dance for you.
Dance just the way you feel it to,
dance so you can feel free to stop thinking too much
suffering too much
hating too deep...
Dance all your pain away
dance your dreams on the earth
draw them down with your hands and your feet.
Go find yourself in all the melodies that
the Universe already taught you,
and indeed,
you can't forget 
everytime you breathe
walk
smile
pound
or blink...
Now, just something else:
The world is ending when you forget,
when you just dance for money and fame,
but not for me,
or for the Universe.

Nada mejor que olvidar las deudas con uno mismo
y no mendigarle amor al amor
estar conforme con la cantidad exacta en tus bolsillos
cantar sin esconder tu voz

La perfección es cuestión de simpleza
de aceptar el vacío o la abundancia
equilibrar tus propios límites
y no envidiar los de los otros

Sé como esos peces con alas
como una copa a la espera de ser bebida y llenada
aprende a esperar en el horizonte de la fe
ámate como si entendieras de qué se trata

Todos podemos inventarnos el amor
lo difícil es hacéserlo a otros creer
de la misma manera en la que lo aprendimos a pensarlo
pero de eso se trata
de eso se trata
that's just the way it is...

Sé tu propia unión entre el cielo y la tierra
como esos peces con alas
como las ranas
como un caimán
como las gaviotas

Nada mejor que ser tu propio instrumento
no dejarte tocar por nadie más
no venderte
no romperte
no dejarte en cualquier parte
no olvidarte de renovar las partituras de tu historia

Disfruta de tu vida, que es música
triste, melancólica, enfadada o alegre
vibra con las estrellas o con tus más estúpidos caprichos
ódialo todo
consúmelo todo
pruébalo todo
destrúyelo todo mientras bailas

Construye la banda sonora de tu existencia 
con las personas y lugares que  nunca quieras olvidar
pero no te apures
porque cada vida es distinta
y lo que tengas que construir, por sí mismo se construirá
lo que tiene que ser, ya es.