20131208

35: Blue Sinking. She crashes your heart again. Demons wanna stop you from dancing again, and again. Oh, pray!



Desaparece. El tiempo no alcanza. Nada más triste que pensar el futuro, el desafío de la espera, la duda quema. No es miedo, cariño, no es miedo... No. There's no past, there's no present, future is the constant beat, we're not even here, we're always there and no one can explain. Nada más triste que volver a esta ciudad y no encontrarte. Sin ti no vuelvo a ninguna parte, no hay nada aquí, tan sólo yo y el espejo frente al que me miro para tratar de descifrar mi rostro, y ¿por qué estás manos, este silencio, este culo y estas piernas?

Naranjas. El olor a cigarro me hace pensar en lo mucho que odio la muerte, el cigarro me huele a muerte, a polvo, a tierra seca, a olla quemada, una anciana se desviste de espalda a mí, junto a la luz amarilla de una lámpara, descalza, sobre una alfombra roja, su pelo es corto, lleno de canas, primero las medias veladas, sus calzones son gigantes, sus piernas están llenas de venas moradas y saltadas, no me mira, sabe que quiero ver sus tetas, son tan grandes..., y veo su sombra alargada, en dirección contraria a la mesita con la lámpara, veo sus tetas que se mueven, ella respira, no se quita el sostén, es blanco pero amarillento, como ella, como su vejez, como sus culpas, como sus 15 años. Mamá me dice: Lo que no recuerdas, te lo inventas, qué buen recurso el de tu memoria. A lo mejor, a lo mejor todo fuera un invento, un mal sueño, ojalá todo me lo inventara, ojalá esa mujer se volteara y yo pudiera ver sus tetas, me da curiosidad saber qué tan arrugadas deben verse, ¿cómo serán las mías a esa edad?... Últimamente me miro mucho al espejo. Mis caderas me parecen tan frágiles y débiles... Nunca seré madre, me vería ridícula, seguro, como una mariquita sobre una tirita de pasta. Ahora, creo recordar que por fin una noche la anciana se sentó justo al borde del colchón, donde yo dormía, la lámpara estaba encendida y yo le pedí que no la apagara, mientras se desvestía, hizo un gesto que no pude ver, luego se volteó un poco y se estiró sobre la cama y pulsó el botón, le vi las tetas pero justo entonces se apagó la luz. Recuerdo que le llegaban unos cuantos suspiros por encima del ombligo, pero no recuerdo si eran arrugadas o no. Hacía frío, eso sí, sus pezones casi no existían y en mi cabeza no cabía duda alguna de que ella moriría pronto y yo nunca podría preguntarle, con mis tetas ya arrugadas, si habría que dejar siempre apagada la luz.

No te asustes. Me duele existir y tú me obligas. No te asustes. No sé caminar y tú me empujas. No te asustes. Soy ya tan vieja, pero tú me dices "muñeca", y yo, me siento so nena. No te asustes. Quiero correr y tú corres. No te asustes. Amo el café y tú tienes cafetera. No te asustes. Realmente el tiempo se me acaba y tú no sabes bailar. No te asustes. Quiero dos gatos y tú eres perro. No te asustes. Vámonos pronto al mar que no me importa que esté tan lejos ni que tú no llegues a tiempo a tu vuelo lunar. No te asustes. Podría dejarte quedar pero yo quiero irme también. No te asustes. Mi vientre y tus monstruos. No te asustes. Háblame al oído. No te asustes. Tú sabes tanto y yo sé tan poco de todo lo que sé. No te asustes. Tú. No te asustes. Jazz, gatos, gatos, tigre, nieve, perro, lobo, París, la maga, Oliveira. No te asustes. Me gusta cuando llegas a leerme y se va todo lo que escribo a la mierda. No te asustes. Mi primera cana. No te asustes. Me viene la regla y me viene el rencor. No te asustes. Me gustan más las ciudades pequeñas pero tú y tu pequeño gran momento brillan lejos. No te asustes. Niño. No te asustes. Hasta con rouge y vestido, tú. No te asustes.


Yo no pensé que la vida fuera tan larga como para que llegara el día en que me diera cuenta de lo corta que era. No sé por qué no me muero de una buena vez. Ninguno de los aviones que he tomado se han sabido caer aún y yo aún no he sabido bajarme más que a medias de cada asiento de pasillo-mitad-ventana. Me muero, me muero, me muero. Yo no escribo cosas tristes, la tristeza es un deber. Placer. Yo no escribo. La tristeza. Tristeza. Yo soy la muerte, yo soy la muerte, la muerte soy... Yo soy la muerte. Todo está bien aquí. Huir es volver en círculos. Círculos y viciosos... ¿Dónde estarán todos los amigos esta noche?