20180213

El síndrome de la mala memoria


"Well, people sing songs all the time
'bout fallin' in love and losing their minds
But it ain't love that drive folks mad
It's livin' this life day in, day out
Tryin' to figure out what it's all about
The who's, the when's, the where's, the why's, and the maybe's

I say: everybody's crazy, so what you need to do
You need to find somebody crazy like you...
Oh, they bound to be crazy, just make sure they're crazy like you"

i.)
I won't stop
You don't know me
and I know nothing too
I want the same things as everybody else does
I'm just like everybody else in this world
Yeah, I'm the same, but also 
I'm not
I don't want you, I don't need you
oh, please, but don't you let me go
I fear solitude just as much as I fear death
and I'd be glad to share my death with you

ii.)
quiero el drama
quiero la pasión
quiero el odio
quiero la prisa
quiero los celos
quiero la espera
quiero el miedo
quiero los reproches
quiero la rabia
quiero el sueño
quiero el insomnio
quiero las ganas
quiero la libertad
quiero la represión
quiero la ansiedad
quiero estar
quiero largarme
quiero llamar
quiero insultar
quiero curar
quiero consolar
quiero quebrarme
quiero perderte
quiero encontrarme
quiero repararlo
quiero la ceguera
quiero la luz
quiero recordar
quiero olvidar
quiero el silencio
quiero los gritos
quiero la enfermedad
quiero al loquero
quiero que te importe
quiero que deje importarme
quiero que volvamos 
quiero que huyamos
quiero pensarlo
quiero no pensarlo
quiero arrepentirme siempre
quiero no atreverme nunca
quiero ser valiente
quiero hacerlo
quiero que todo quede claro
quiero después romper el trato
quiero inventar las reglas
quiero tus reglas
quiero mis reglas
quiero ninguna regla
quiero casarme
quiero estar sola
quiero ser fiel
quiero ser zorra
quiero envejecer
quiero dormir forever
quiero la idea
quiero que sea real
quiero el deseo
quiero la calma
quiero las luces encendidas
quiero hacerlo en las mañanas
quiero atravesar media ciudad sólo para encontrarte
quiero esconderme de ti
quiero darte las pistas
quiero robarte tus llaves
quiero un gato
quiero un piano
quiero tus manos
quiero un sofá rojo para leer junto a la ventana
quiero tu ropa por el suelo
quiero dormir sin ropa
quiero despertar sin sábanas
quiero que estés siempre ahí
quiero que te largues cuando me fastidie
quiero que vuelvas siempre
quiero un unicornio
quiero ser la concha de Dios
quiero ser la dueña de un telescopio gigante, o de un planetario
quiero vivir en un cine en las sillas de atrás
quiero una bici nueva
quiero música en las madrugadas
quiero café con leche y azúcar mientras llueve
quiero té con pétalos de flores
quiero que adores mis piernas flacas
quiero que te canses de mi pelo sucio
quiero morirme en tu barba
I'm not writing this for you
NOT, sir!
quiero la aberración de querer juntar dos almas
quiero el desastre
la oscuridad total
el pánico
el grito sin sangre
la sangre sin herida
quiero tu amor
quiero quererte
quiero quererme
te quiero
a ti

iii.)
voy a prometerte el cielo desde el infierno
voy a llevarte al mar,
quitarte la ropa,
y luego empujarte a nadar hacia lo más profundo
hasta que tengas miedo,
hasta que me pidas regresar a la orilla
sobre la arena junto a las olas
voy tender una hamaca
te voy a besar los pies
te cantaré la canción que sólo sabemos cantar nosotras las brujas
Cuba,
África,
la selva,
el río,
la sierra nevada,
el desierto,
todas las almas de mis abuelas
me darán su voz para contarte la verdadera historia de la creación del mundo
haré parir recuerdos nuevos en tu memoria
cantaré para ti
bailaré para ti
el universo estallará de nuevo ante tus pupilas
mis manos seguirán meciéndote en la hamaca
como a un recién nacido
que anhela la vida sin saber vivirla
seré tu diosa madre
seré tu madre puta
tú serás el dueño de mis rencores
el guerrero que me perdone la vida
voy a llevarte al mar,
voy a tocar para ti una flauta
te ensañaré a llamar la paz por su nombre
te alimentaré y después de abandonaré mientras duermes
pero regresaré en la mañana
siempre,
regresaré en la mañana


20170811

The prettiest thing in the room

6:00AM

El ventanal de la sala sin cortinas deja ver del otro lado del cristal sucio el gris del cielo que empieza a aclararse detrás de los cerros.

Al cerrar los ojos, en un pequeño parpadeo, la oscuridad se alarga, se hace más profunda y empiezan a explotar estrellas en medio de la humedad de un abismo que corre hacia adentro y hacia atrás de su cabeza, un lugar tan lejano, un espacio tan amplio, que tiene miedo. Al abrir los ojos el paisaje está en llamas, o al menos eso parece. Parpadea sin darle tiempo al abismo de volver a crecer, y entonces confirma que todo está en llamas. No, no es el sol que se derrama por encima de las ramas de los árboles del bosque de los cerros, es fuego terrestre, humano, destructor.

¿Qué sucede? Se está enloqueciendo. Pero vive sola y su imaginación no tiene a quién preguntarle nada sino a sus propios ojos. Y sus ojos ven fuego. La ciudad ardiendo, los edificios inmundos tiemblan... ¿Qué le pasó al amanecer?... Entonces cae una débil lluvia que no alcanza, que no es capaz de calmar al fuego, una triste lluvia que apenas esperaba alimentar a las flores, pero las flores arden y caen primero que los edificios.

¿Debería correr? No, no hay lugar para correr. Está sola. Las pocas personas que sabe amar se confunden en su cabeza y no puede recordar sus nombres, pero sabe que también están solos y que también es tarde para intentar utilizar el teléfono, justo ahora todos los cables deben estar fritos... ¿O no? Tal vez es su cabeza engañando sus ojos. ¿Qué día es hoy? No lo sabe, no tiene referencia, ayer, mañana, no sabe. Hace ya varios días que dejó de salir de su apartamento y nadie se dio cuenta.

Se queda quieta y descubre que el miedo no existe. Que justo cuando verdaderamente algo terrible ocurre, no aparece. No se siente nada. Todo se mueve en cámara lenta y el mundo parece mudo... Stop: ¿Será normal que el fin del mundo sea tan silencioso? Se acerca a la ventana, toca el vidrio, está frío, pero afuera además de agua, llueve ceniza. Pone su oído contra el vidrio y nada, no oye nada. La ceniza que cae no hace ruido... ¿Pero dónde está la gente?

Se le ocurre que tal vez todos prefirieron volver a la cama y esperar. ¿Qué esperan? Que lo terrible pase, que al volver a abrir la cortina, el día esté normal y el mundo esté de vuelta. Se hace tarde para los oficinistas, no ve buses pasar, no hay vendedores en las esquinas... ¿Dónde estarán los perros callejeros?... ¿De dónde viene el fuego?

Corre al teléfono. Por fin oye algo, el tono agudo. Y obviamente llama a su abuela. No contesta. Ella está sorda también, no completamente, pero sí bastante. Cuelga. Llama a su padre. Contesta su hermana... ¿Por qué estás con papá?... Para no estar sola, porque se está cayendo el cielo... Ya viene Cristo, vamos a orar por ti... Cuelga. Llama a la policía. Se ríe. Cuelga. Respira un momento y por fin entiende que sí se está cayendo el cielo. Pero no viene Cristo, esto es la guerra, o la revolución... La maldita contaminación, el cambio climático... Los putos humanos, siente ira, los odia a todos, luego los ama, se compadece, recuerda que hace parte de la misma especie, así que vuelve a amarlos, más bien siente lástima, se compadece de sí misma, necesita un abrazo. Llama al portero... Señorita, se dio la orden de evacuar el edificio, pero usted me dijo que no llamara por nada del mundo a su apartamento, o me despedían, ¿está bien?... Sí, estoy bien. ¿Y usted qué hace en la recepción entonces?... Pues rezar. Y terminando el desayuno... ¿Y la gente?... ¿Cuál gente?... Los vecinos... Pues durmiendo, yo creo, nadie quiso seguir la orden... ¿Y usted qué va a hacer?... Rezar... ¿Pero qué está pasando?... Fue primero el terremoto, luego el agua negra por la tubería, luego un poco de lluvia normal y luego empezó a caer ceniza, parece que la montaña es un volcán...  ¿Y quién dio la orden?... El noticiero, la radio, el presidente... Ahh, de razón que nadie hace caso... Sí, usted sabe... Oiga, ¿pero usted no ha visto el fuego?... Sí, ya lo vi, pero el cemento aguanta... ¿Y si no aguanta?... Pues me subo hasta su piso... Cuelga.

Suena el teléfono. El sonido le asusta más que el fuego. No contesta y deja de sonar. Se desnuda y se acuesta sobre el tapete de la sala. No se acuerda de cómo empieza ni cómo termina la oración que le enseñaron sus abuelos de pequeña. Cierra los ojos y llama a su abismo. Tiene frío en todo el cuerpo y le parece patético que el incendio no sea capaz de calentar el aire. A lo mejor entonces no es tan grave. En el abismo busca la voz de su abuelo muerto. Recuerda sus ojos y las arrugas de su rostro, su pelo, sus manos, su ruana de lana, sus chistes, su risa, sus historias... Su voz. Le duele su voz. Le duele como cuando está despierta y se sienta con su abuela a recordarlo.

Todo es un sueño.
El gato de su esposo la mira desde el rincón del sueño. El gato muerto de su esposo que seguro fue quien intentó llamarla e hizo sonar el teléfono que no contestó y que rompió el silencio de su abismo profundo. ¿Cómo supo que era un sueño?... Ella no cree en fantasmas, pero ve al gato descolgar el teléfono para marcarle a alguien. Pone la voz de su esposo en el altavoz... Mara, tienes que salir, vuelve al trabajo, tenemos que pagar las deudas... El gato habla, le dice: Juan, ella no se mueve, pero creo que te oye... Mara odia al gato. Mara odia a Juan. Mara odia saber que no es el fin del mundo, que pronto él abrirá las cortinas y ella tendrá que ir al trabajo... Amor, no recuerdo cómo quieres el café... Por fin ella se mueve, se ríe y se da media vuelta. El gato dice: Creo que Mara dice que te vayas a la mierda, Juan... Él pregunta: ¿Sigue en el piso?... El gato no responde porque se lame y el teléfono está lejos de su cabecita concentrada en limpiarse la entrepierna... Juan suspira, dice: Well, at least, she knows she's the prettiest thing in the room and will wake up when the coffe is done.

(picture on the wall)


20170320

Lluvia de marzo: is this my year?



Me aterra pensar que todo esto es una tumba
and I'm afraid I buried myself here
Me abandoné tras los escombros
help is lazy, help is not enough

I'm here again for someone that's not me
Siempre busco amor como una excusa
is there really love in this world?

Janis murió a los 27
MM murió a los 36, but at least she picked her own name
one year more, one year less, i'm not amused anymore


20160906

Insomnio


Encuentro cosas dulces en mitad de la noche
cuando todo calla y el sueño se despierta para hacer preguntas
la calma infinita me abraza y dejo de necesitar cosas
no hay gente
pero no estoy sola
y el tiempo se detiene como si el aire estuviera congelado

Tengo miedo del sol y la mañana
sé que cuando amanezca voy a necesitar estas horas de insomnio de vuelta
pero por ahora me seduce no cerrar los ojos
y tengo que ceder ante el deseo

Tengo ya una larga lista de lugares para esconderme
busco puertas abiertas
encuentro ventanas que brillan
tal vez algo más grande que mi sueño me espera

Estoy ansiosa por la vida
estoy ansiosa por el tiempo
quisiera que todo estuviera resuelto
adivinar quién me ama y quién no
saber qué va a pasarle a mis huesos

Quisiera ser actriz
cantante
artista
la musa de tus sueños
despertar en ti lo que despierta en mí tu cuerpo
la incertidumbre del mañana
la muerte, cruzar el océano, conocer la nieve y el desierto

Me emociona tu abrazo
te pienso mientras escribo esto
ojalá tu insomnio y el mío
ojalá soñar despiertos

20160503

NO AIR: everything smells like her, and I'm not here anymore.


But someone will come... ready to navigate your dark roads with no map.

La ciudad es odiosamente complicada
pero es algo que siempre supe
perderse
¿qué es lo necesario?

Me miras de lejos
como si creyeras comprender algo
como si necesitaras alimentar tu soledad de la mía
pero siempre me equivoco
a lo mejor no quieres una mierda
s o l o

Ayúdame, dios
no sé desaparecer
sin hacer ruido
no sé caer sin gritar
no sé buscar mi cuerpo en los espejos
no sé vender lo que me queda
no sé recuperar lo que perdí

Me has dicho muchas veces lo mismo
lo mismo
nunca entiendo nada
no entiendo nunca nada
pero esta vez es diferente
esta vez fue diferente

No quiero arruinarlo, dios
ayúdame a rescatar lo que me queda
necesito escalar esta mierda de pared
romper este cristal
es una farsa
sé que respiro
esta muerte es momentánea
esta muerte es una farsa

Sabes que no
yo sé que no
e x t r a ñ o

Somos detectives del silencio
somos la clase de persona que prefiere ser sombra
no estamos al alcance de ningún diccionario

Esto está muy mal
estoy muy mal
SI NO DESAPAREZCO ENTRE ESTA GENTE
SI NO RESPIRO
SI NO MUERO
SI VIVO
¿PARA QUÉ TODO ESTO?

No sé qué se supone que deba estar aprendiendo esta vez el pecho duele arde y siento como si un hombre muy pesado tuviera su bota sobre mi cuello y estuviera dispuesto a hacerme explotar el cráneo pero lo disfruto y siento que es absurdo haberme entregado a la bota maldito cielo maldito amor malditasea mi boca está seca y me palpita el corazón en los oídos como si necesitara arrancarme las orejas y no hay mañana no hay calma no hay sueño no hay hambre toda la ciudad y las cosas están manchadas con una maldita lluvia negra y estoy harta de mí y de mi cabeza estoy haciendo todo mal y me duele no poder soltar este barco que se hunde no poder saltar por la maldita ventana de este auto en llamas ojalá gritar sirviera de algo mis manos son un estúpido instrumento de mi cerebro agonizante y estoy a punto de rendirme ante el dolor para humillarme pero quiero saltar voy a escapar uniendo fuerzas y no es verdad soy cobarde y muy vieja para sentir este puto frío que hace en Bogotá.



20141101

Naked eyes


Los primeros 5 segundos de la canción que repetiré 53 veces seguidas a todo volumen. La escena final de una película del 63 hablada en noruego y que nunca sabré si estuvo bien traducida. El minuto en que me das la espalda y huelo tu pelo y mi cuerpo se acomoda a la posición del tuyo. Ese momento que tengo todas las mañanas al salir de casa y descubrir el color del cielo. Las fiestas a las que decido ir en último momento porque sí. Ducharme dos horas. Fumar. La ropa favorita de mamá que siempre saco de su armario para usar en la universidad. Aprender a estar sola.

20140525

1, 2... ¿Fueron dos, verdad? ¡Sí, son dos!


Desperté llena de agua tibia, sintiendo un calor suave y húmedo que me recorría desde el centro del alma hasta los hombros y los riñones, apenas logré las fuerzas necesarias para mover los pies y abrir los ojos, pero no podía darme vuelta, sentía la cabeza anclada sobre la almohada, como hecha de metal cóncavo y vacío. Me habían matado ya tantas veces en otras vidas, que este último recuerdo del desprendimiento de este mundo no me tomaba por sorpresa, aunque más bien parecía algo reciente, demasiado diría yo, más que familiar, la sensación pasaba de ser una certeza a convertirse en un presentimiento, una premonición -igualmente pesada, cierta- de mi futuro próximo, sobre mi muerte última, la fulminante. Estaba ya tan segura de haberme despedido para siempre de la existencia, que descubrir el engaño del sueño y ver el amanecer explotando en las claras luces y formas del día, me sorprendió de verdad. Me sentía conmovida y asustada, ligera y a la vez pesada, ligera hacia adentro, hacia un rincón secreto y apartado como en el final de un túnel en el que mi conciencia apenas reaccionaba, pero el resto de mí misma se negaba aún a despertar por completo. Parecía como si mi cuerpo protestara por todo el esfuerzo de tantas batallas libradas al borde del más grande abismo en disputa por mi alma, sin más recompensas que la gravedad, el peso, el humo en la boca del estómago, los zapatos mojados, el barro. Muchas veces soñaba con un inmenso desierto, tan inmenso como el mismísimo cielo o el océano que desborda el horizonte, pero mis pies eran siempre de plomo, yo luchaba por arrastrarme en medio de agresivas tormentas de arena que se levantaban desde el suelo acompañadas por rayos poderosos del sol ardiente, me sentía obligada a correr, correr con todas mis fuerzas para atravesar ese infinito de piedritas en los ojos, pero la ceguera me retrasaba, me detenía, me ardían los párpados y no podía llorar porque mis lágrimas estaban totalmente secas, tenía las pestañas pegadas entre sí, intentaba volar, daba pequeños y esforzados saltos a ciegas en medio de la frustración de no poder ni saber mirar hacia dónde iba. Fueron noches angustiantes, el mismo esfuerzo, el mismo dolor, el mismo miedo, el gran Sahara imponiéndose en frente de mí, sin saberlo, no sé cómo lo invocaba tantas veces con la misma intensidad y verosimilitud, no sé cómo aparecía siempre igual, tanta arena, el viento hirviente en torbellinos, mi rostro descubierto, mis pies de plomo... Supongo que nadie podía entrar allí y sacarme, porque aquel desierto era yo misma recorriéndome a solas los acertijos y las incertidumbres internas, esas que no podía compartirle a nadie, porque más que palabras, siempre fueron sensaciones, retazos de imágenes, olores mezclados, recuerdos de ciertos lugares imaginarios y reales, rostros borrosos, palabras a medias, sombras, miedos, despedidas, soledades, yo qué sé. Ahora mismo recordaba todo eso, mientras volvía del exilio momentáneo de mi soñada muerte repentina, trágica, húmeda y caliente. ¡Vaya! Supongo que siempre he sido un poco demente, pero le he guardado muy poco afecto a mis demonios. Una cosa es levantarse cada día y confirmar que todavía existen cuando te paras frente al espejo y todavía compruebas con horror que allí sonríen a tu reflejo por encima del hombro mismo hombro izquierdo que ya te duele andar cargando entre los vivos, pero a veces es imposible voltear el rostro sin saludarlos: Buenos días, porque al menos es de día, aunque no venga nada bueno. Luego no supe qué creer, o bueno, no supe cómo no creerlo. Eran (serán) dos cuchillos clavados como agujas en mi vientre de vísceras frutales, dos extraños, uno también muerto, el otro sobre mí, por odio, por venganza, para silenciar a los testigos, mi hermana, una calle del centro, un comercio abierto, gente gritando, la impavidez del asombro, la negación, el terror, la aceptación, la sangre como agua, mi cuerpo chorreando, cierro los ojos, un escalofrío me recorre la espalda, los muslos, detrás de las rodillas, el cuello, ahora escribo esto, pero sé que estoy muerta, sé que de alguna forma he muerto ya, pero a la vez, he sobrevivido para despertar y comprender que la muerte no significa más que seguir viviendo... Como en esos otros sueños que todo el mundo también ha tenido, en los que se cae sin resistencia al vacío hacia el mismo abismo que más tarde, a lo mejor solamente con la exactitud ya calculada de la fuerza necesaria; conducirá sin duda a un nuevo nacimiento. Si esta noche no duermo es porque me revelo por fin a dicho azar, me enfada mucho pensar que otras vidas sean dibujadas y escritas sin mi consentimiento, que se abran puertas a otras dimensiones y universos paralelos mientras todo lo que inocentemente buscaba, no ha sido más que descansar. ¿Cómo podré confiar en cerrar mis ojos de nuevo? Apenas si logré sobreponerme y asumir que todo aquello no había sido más que un mal sueño, pero fue tan real, que el tiempo se detuvo y yo sabía, de verdad sabía, lo que estaba haciendo -me estaba muriendo-, por fin, supe lo que era la muerte y no me pareció tan trágico el desprendimiento, no hubo ritos ni avisos, sólo existía el incontrolable escape del aliento, el afán de tener que acomodarse en el huidizo segundo de un latido que no se distinguía muy bien si provenía de afuera o desde adentro, teniendo la noción plena de estar viviendo por fin en el presente,  no en la idea o la mera ilusión del presente, sino en eso mismo como tal, en la dicha de reconocer la verdadera duración del instante eterno, sin confusión, pues me estaba muriendo y  punto, saberlo era la única cosa en que podía pensar y estar segura, porque entonces fui sensación y pensamiento a la vez, en el acto mismo de la sangre como agua, de mi vientre atravesado como fruta madura por dos agujas, la unidad de mi cuerpo fue desapareciendo y me convertí en mi mente sin esfuerzo, comprendí que allí estaba el secreto, no era irse, sino saberse siendo, aún en ese desvanecimiento, en cada exhalación, conocí la iluminación... Pero fue demasiado, así que la rechacé y escogí volver aquí, porque aquí te espero y guardé tanto este secreto, que no pude esperar a contártelo luego, cariño, quería decírtelo ya, tal cual como explotó en mi cara, este sistema absurdo nos distrae, el trabajo nos distrae, las preguntas nos distraen, las respuestas no sirven, la comida es mediocre, te juro que solamente un orgasmo se le parece de verdad a la muerte, es decir a la vida, a lo que de verdad es la vida, lástima que sólo lo sentimos dos veces, al salir del vientre herido de nuestra madre y antes de entrar a la tumba, bueno, tus orgasmos no están nada mal, pero qué poco nos duran, ¿no crees? En cambio esto de morirse, dura un poco más, no me preguntes cuánto exactamente, pero apenas lo suficiente para iluminarse, mientras que durante un orgasmo ordinario, somos arrancados casi que inmediatamente, castigados sin excusa a la realidad de este desierto de tormentas de arena y piedritas en los ojos, en los que el presente es un supuesto, una burla y nunca estamos más que parcialmente vivos, medianamente atentos, muy poco despiertos. Dormir, dormir, dormir, a lo mejor la trampa está en aprender a manejar los sueños y tratar de recordarlos todos, pero ya te lo dije, tanta luz es insoportable y en los sueños se muere uno muchas veces, demasiadas, así que recordar todo eso sería imposible. 

20140204

Winter Animal (peras/manzanas)


The real me

go, go, go now!
sonidos
de niebla
ecos
en el agua
árboles
con ojos secos
frío
atardecer sin color
arde el fuego
de los cigarros baratos
los gritos de la gente sorda
niños perdidos en los parques de cemento
viejos sin alma que no mueren ni se enferman
mujeres solas preparando cenas para extraños
sillas vacías me reciben en los autobuses
cargo con las llaves de mi tristeza en un bolsillo
todavía no me olvido que estás lejos
pera
manzana
pera
pera
pera 
manzana
media noche para el alma
you
your mother
my mom
I'm here
you
we're out
home's wherever I kill one of my memories
I walk on fire
I leave no shadow
I leave no love keept on my poket
you open your hands
and I run
I get the idea of you
this big idea
I can really touch something magnificent
but I have no reason to fight
take me
It always takes some time to grow up
what's different now?
I want all to be clear
I won't fight
let the time go on
faster
fall with me
there's no sky
the moon becomes my eyes
the sea becomes your mouth
follow me to the warm word that finally shows the truth
oh,
 look
this is happening
are we coming back?
so,
maybe yes
maybe no
that's okay for me
I'm okay
I'm alive
lovers must go on


20131208

35: Blue Sinking. She crashes your heart again. Demons wanna stop you from dancing again, and again. Oh, pray!



Desaparece. El tiempo no alcanza. Nada más triste que pensar el futuro, el desafío de la espera, la duda quema. No es miedo, cariño, no es miedo... No. There's no past, there's no present, future is the constant beat, we're not even here, we're always there and no one can explain. Nada más triste que volver a esta ciudad y no encontrarte. Sin ti no vuelvo a ninguna parte, no hay nada aquí, tan sólo yo y el espejo frente al que me miro para tratar de descifrar mi rostro, y ¿por qué estás manos, este silencio, este culo y estas piernas?

Naranjas. El olor a cigarro me hace pensar en lo mucho que odio la muerte, el cigarro me huele a muerte, a polvo, a tierra seca, a olla quemada, una anciana se desviste de espalda a mí, junto a la luz amarilla de una lámpara, descalza, sobre una alfombra roja, su pelo es corto, lleno de canas, primero las medias veladas, sus calzones son gigantes, sus piernas están llenas de venas moradas y saltadas, no me mira, sabe que quiero ver sus tetas, son tan grandes..., y veo su sombra alargada, en dirección contraria a la mesita con la lámpara, veo sus tetas que se mueven, ella respira, no se quita el sostén, es blanco pero amarillento, como ella, como su vejez, como sus culpas, como sus 15 años. Mamá me dice: Lo que no recuerdas, te lo inventas, qué buen recurso el de tu memoria. A lo mejor, a lo mejor todo fuera un invento, un mal sueño, ojalá todo me lo inventara, ojalá esa mujer se volteara y yo pudiera ver sus tetas, me da curiosidad saber qué tan arrugadas deben verse, ¿cómo serán las mías a esa edad?... Últimamente me miro mucho al espejo. Mis caderas me parecen tan frágiles y débiles... Nunca seré madre, me vería ridícula, seguro, como una mariquita sobre una tirita de pasta. Ahora, creo recordar que por fin una noche la anciana se sentó justo al borde del colchón, donde yo dormía, la lámpara estaba encendida y yo le pedí que no la apagara, mientras se desvestía, hizo un gesto que no pude ver, luego se volteó un poco y se estiró sobre la cama y pulsó el botón, le vi las tetas pero justo entonces se apagó la luz. Recuerdo que le llegaban unos cuantos suspiros por encima del ombligo, pero no recuerdo si eran arrugadas o no. Hacía frío, eso sí, sus pezones casi no existían y en mi cabeza no cabía duda alguna de que ella moriría pronto y yo nunca podría preguntarle, con mis tetas ya arrugadas, si habría que dejar siempre apagada la luz.

No te asustes. Me duele existir y tú me obligas. No te asustes. No sé caminar y tú me empujas. No te asustes. Soy ya tan vieja, pero tú me dices "muñeca", y yo, me siento so nena. No te asustes. Quiero correr y tú corres. No te asustes. Amo el café y tú tienes cafetera. No te asustes. Realmente el tiempo se me acaba y tú no sabes bailar. No te asustes. Quiero dos gatos y tú eres perro. No te asustes. Vámonos pronto al mar que no me importa que esté tan lejos ni que tú no llegues a tiempo a tu vuelo lunar. No te asustes. Podría dejarte quedar pero yo quiero irme también. No te asustes. Mi vientre y tus monstruos. No te asustes. Háblame al oído. No te asustes. Tú sabes tanto y yo sé tan poco de todo lo que sé. No te asustes. Tú. No te asustes. Jazz, gatos, gatos, tigre, nieve, perro, lobo, París, la maga, Oliveira. No te asustes. Me gusta cuando llegas a leerme y se va todo lo que escribo a la mierda. No te asustes. Mi primera cana. No te asustes. Me viene la regla y me viene el rencor. No te asustes. Me gustan más las ciudades pequeñas pero tú y tu pequeño gran momento brillan lejos. No te asustes. Niño. No te asustes. Hasta con rouge y vestido, tú. No te asustes.


Yo no pensé que la vida fuera tan larga como para que llegara el día en que me diera cuenta de lo corta que era. No sé por qué no me muero de una buena vez. Ninguno de los aviones que he tomado se han sabido caer aún y yo aún no he sabido bajarme más que a medias de cada asiento de pasillo-mitad-ventana. Me muero, me muero, me muero. Yo no escribo cosas tristes, la tristeza es un deber. Placer. Yo no escribo. La tristeza. Tristeza. Yo soy la muerte, yo soy la muerte, la muerte soy... Yo soy la muerte. Todo está bien aquí. Huir es volver en círculos. Círculos y viciosos... ¿Dónde estarán todos los amigos esta noche?


20130829

Cocó-wash: We're all into the same roads, souls are easy. Música pa' ti no más.


Esta música hecha con computadoras tiene algo mágico que siempre logra purgarme el cerebro.

I never said  I could breathe under water, babe.

La música es sabiduría por encima de toda sabiduría.

"Only parts of us will ever touch only parts of others"

Olé.
"... porque en esta vida, lo que tú me pidas, me lo pide el cuerpo"

I want her and her piano inside my skin. All the time.
All the time.