20130829

Cocó-wash: We're all into the same roads, souls are easy. Música pa' ti no más.


Esta música hecha con computadoras tiene algo mágico que siempre logra purgarme el cerebro.

I never said  I could breathe under water, babe.

La música es sabiduría por encima de toda sabiduría.

"Only parts of us will ever touch only parts of others"

Olé.
"... porque en esta vida, lo que tú me pidas, me lo pide el cuerpo"

I want her and her piano inside my skin. All the time.
All the time.

20130818

"Just 'cause you feel it, doesn't mean it's there": Cazadores de inviernos. A la olla se le quemó el café. Cuando llueve, no es lindo andar en bicicleta, a menos que tengas sombrilla de amapolas.


Si yo pudiera morder la tierra toda
y sentirle el sabor 
sería más feliz por un momento…
Pero no siempre quiero ser feliz,
es necesario ser de vez en cuando infeliz 
para poder ser natural…
No todo es días de sol
y la lluvia cuando falta mucho, se pide.
Por eso tomo la infelicidad con la felicidad.
Naturalmente, como quien no se extraña 
con que existan montañas y planicies
 y que haya rocas y hierbas…
Lo que es necesario, es ser natural 
y calmado, en la felicidad, o en la infelicidad.
Sentir como quien mira.
Pensar como quien anda.
Y cuando se ha de morir, recordar que el día muere 
y que el poniente es bello y es bella la noche que queda.
Así es y así será.

— Pessoa 


"Gatidad"



Amo a Thom Yorke.

¿¡Es él!? No lo distinguí hasta que lo dijiste, que era él...

Lo amo, él es tan... Él. Sobre todo, en esta canción.

Sí, sabes, es preciosa, es como si perteneciera al espacio y alguien lo hubiera sacado de allí, ahora él no quiere nada más que poder volver, lo anhela tanto...

... Es increíble, eres, eres perfecto para describir sentimientos, es impresionante.

Sólo digo lo que siento que él está cantando.

No, tú vas más lejos, es algo más, es lo que hacen los escritores, traducen silencios, sueños... Sabes bien leer la partitura de la música del cosmos más allá de cada nota en sí misma, eres capaz de transformarte y repetir exactamente la vibración perfecta de cada una, ser como ellas, en unidad y en conjunto, logras inclusive armar la red... No como nosotros, los normales, que sólo caemos en ella y la enredamos, tú  puedes descoserla y volverla a armar, te la sabes de memoria y la vas recordando por partes, la vas escupiendo de a pocos. Te he escuchado hablar, te escucho siempre, eres extraño... Me intriga cómo ves hasta lo que hay detrás de las conversaciones incómodas, tu empatía es como un súperpoder, ¿no crees?

Pues, no lo sé, sólo lo hago.

Es fascinante, lo juro. Vas a ser el mejor escritor que haya leído, el favorito de todos los que lea...  De verdad, no te rías, será un placer leerte siempre. Hace un momento me helaste la piel con eso que dijiste, la sensación aún no se ha ido, ahora cuando escuche esa canción recordaré esas palabras, el sentido de lo que hay en esa música...

Gracias, ojalá así sea... Pero, me asusta un poco.

¿Qué...?

Arruinarle la magia a lo que la gente experimenta, es decir, puede que a veces la gente no quiera saber por qué siente tanto placer con ciertas cosas, ese misterio indescifrable, esa ignorancia sabrosa es también parte de lo que impulsa a las personas a seguir viviendo y experimentando las cosas. Lo que yo les diga puede predisponerlos a lo que van a sentir cuando lo sientan y se van a confundir...

No, yo creo que más bien van a aprender a dialogar, habrá inevitablemente un diálogo. Igual, no vayas tan allá en este caso. Es peligroso. Y no hace falta pensar en eso. A lo mejor, lo tuyo sea un súperpoder y una enfermedad, pero es una enfermedad necesaria en el mundo, porque tanta inconsciencia, ignorancia, ceguera, en fin, esa generalizada sensación de desarraigo y falta de conexión con el universo y la realidad, son las culpables de que a los humanos no nos importe ya la dirección que le estamos dando al regalo de la existencia en este plano... Y es terrible. Las guerras son una de las expresiones de ese problema. Lo que necesitamos es conciencia. Tenemos que abrir los ojos y empezar a sentir el porqué de lo que sentimos, a tocar siempre, a tomarnos el trabajo de ser a través de los otros y de las demás cosas, dejar esta posición tan pasiva frente a todo, la puta inmovilidad... Tus palabras son como chasquidos para mosquearse, aguzarse, sacudirse, saber que el orgasmo es pasajero, pero entender que siempre es posible rastrearlo de nuevo hasta ese cierto punto donde puede volver a repetirse... Podemos dominar las cosas, pero a la vez nos duele tanto poder, que ya no sabemos exactamente si queremos. Y eso está mal, porque no se trata de querer, se trata de que la inmovilidad nos está petrificando, ya tendremos el infinito para estar muertos, la vida se trata de otra cosa y nos la estamos perdiendo... Va dejarnos ese tren, y es tan triste.

Tienes razón, pues, de una manera muy retorcida que ahora no me antoja explicar, y es intencional, con una intención casi tan retorcida como tu sinsentido que entiendo... Y en fin, a lo mejor también haya muchos que no entiendan, así yo les hable y les diga lo que sea. Eso me pasa mucho, creo que lo estoy logrando, que por fin no soy el bicho raro que pareciera estar hablando dormido, balbuceando sonámbulo, y que voy a hacerme entender... 
Pero no, no pasa.

Tú tranqui... Ven, vamos a escucharla otra vez.

Me encanta el tipo del final, es tan asquerosamente "inglés", gritando: "Thom Yorke!"

Jajjaja, sí...


Cosas pequeñas. Casas pequeñas

I

 

En este lugar, todo es pequeño y grande a la vez.
Ir por el agua al pueblo, ir por el pan, hacer café, ponerle mantequilla al pan, salir en bicicleta bajo el sol de medio día, usar sombrero, ponerse crema en las manos, lavar los platos, mover las cosas de la casa, barrer, sacar las llaves porque una vez afuera ya nadie más te abrirá la puerta, caminar, moverte, cargar las bolsas con las compras, esperar ese momento extraño en que por fin alguien te habla y rompes el silencio con el temor de que tengas la voz llena de polvo y telarañas y el idioma correcto se haya olvidado, peinarse, tomar agua del bebedero, tomar la carretera a toda velocidad, ansiar llegar a casa, desocuparte corriendo al inodoro, llevarte allí un buen libro, leer en completa desnudez, escuchar lo que dicen los vecinos, tratar de no enloquecer con los grillos y las cigarras, perseguir con los ojos ese sonido ciego y omnipresente de un ave que parece un fantasma escondido, apagar las luces, sudar, rodar por el colchón vacío, abrazar la almohada, extrañar un abrazo (hace mucho que no me abraza nadie, que no abrazo a nadie), pensar, pensar, pensar, ideas vienen y van, tomar los apuntes de la universidad, repasarlos por inercia, salirte del punto, cambiar de tema, todo mentalmente, todo en voz baja, no hay nadie más, nadie más, nadie, te contradices, pero es poco, pequeñeces de la existencia, cómo te gusta debatirte, pensarte, darte lecciones, auto-enseñanzas, fábulas de amor, de confianza, palabras de paz sacadas de tanta quietud. 

Domingo por la tarde.
Alguien me dijo, poco antes de partir, "anda, no es difícil, el punto es aprender a aburrirse". Sí, también hay que aprender cómo aburrirse. No hay nada de malo en aburrirse, era mi gran temor, pero... La gran pregunta se resuelve por fin, todo el misterio era este, sigo con vida y no estoy aburrida, o por el contrario, a lo mejor ya he ingresado en una especie de piloto automático mental y espiritual, el aburrimiento está en mí, mi cerebro y mi voluntad están en off. 

II
  
 Me acostumbro a otros sonidos, otras temperaturas, nuevos olores en la casa, son pasajeros pero a veces se quedan. Las noches no eran tan tenebrosas como pensaba. Hay momentos en que siento que ya no soporto tanto silencio, otros no soporto la música, nada, ni media nota. 
Y está bien, está bueno eso también.

A veces, cuando es de noche y me levanto a merodear la casa a oscuras, descalza, persiguiendo algún ruidito misterioso, alguna sombra sospechoza, algún bicho oscuro y raro, de pronto se me viene una idea y tengo que escribirla, donde sea, como sea, sé bien que para el momento en que llegue de nuevo a la cama, ya la habré olvidado. Empecé a escribir ahora mismo porque precisamente hoy, de madrugada, me ha ocurrido esto, pero ni siquiera con este intento de repetirlo todo he logrado recordar qué era lo que de verdad tenía que haber escrito. Pero hice un buen intento, bastante bueno. De hecho, debo confesar que estas palabras me han salido solas, de largo y sin mucho esfuerzo, como si yo sólo las estuviera reescribiendo y ni siquiera fueran mías, es el colmo, siento que estoy plagiando a alguien más, su vocecita resuena débilmente, pero es concisa: Ya ha hablado antes de que yo pensara nada, cualquier cosa. Es la voz la que escribe ahora, no mi voluntad, no mis manos, esto está siendo dicho a gritos, gritos llenos de euforia y desencanto con la vida, con la miserable condición humana, porque la verdad es, señoras y señores, que la vida no vale nada, el universo va a explotar, todo va a explotar... ¡La victoria es de los gatos!

III



—¿Qué es un escritor?
—Un traductor de sentimientos.
—¿Qué es un poeta? 
—Un escritor de poesía.
—¿Qué es poesía?
—Ver pornografía y tener al lado un librito de versos.
—¿Versos?
—Sí, las partículas elementales de la vida.
—¿Cualquier verso es poesía?
—Cualquier verso que leas mientras ves pornografía, debe ser seguramente poesía.    

 
Sí, yo sé

   — Gracias por romper hoy el silencio. 
     De verdad, yo sé que usted entiende.


Les temps pour mourir heureux



Soy un abismo hambriento
sediento de sangre
que se asusta con el humo
pero que goza con el fuego

Soy un invierno viejo
repetido
y cansado
ya no tengo frío ni en los huesos

Soy un niño travieso
que se rompió una pierna
ya no tengo rocas para lanzarle a los viejos
y el yeso no me deja salir a cazar ranas

Soy la mujer de tus sueños
mi rostro es accidental
mi nombre fue improvisado por otros
mis manos son más pequeñas de lo que recordabas
pero, sí era yo

Soy una serpiente
montada en la espalda de un perro
que va persiguiendo a un gato
—no soy yo, es el perro

Soy la mitad del reflejo que se pierde ignorada en el espejo
nunca me miras cuando te ves/ a los ojos
ni siquiera te ves/ a los ojos
no sabes qué buscas/ y yo sigo ahí

Soy la impaciencia del asesino que quiere confesarlo todo
pero tú eres el juez que quiere creer que la bondad existe
te niegas a aceptar la maldad del animal que soy
animal herido, herdido por su víctima mientras forceajaba agonizante

Soy una máquina de escribir
soy grande y pesada
o pequeña y liviana
todo depende del viaje en el que quieras llevarme

Soy un desierto
estoy lleno de gente dormida, están soñando
todos viajan hasta aquí en su inconsciencia 
aquí aprenden a volar

Soy un cuarto a oscuras
estoy lleno de trampas y objetos
todas mis sombras son tenebrosas
todas mis posesiones son la misma cosa: Polvo

Soy el mar 
soy tu desnudez
cada ola es un beso, te beso
soy la sal
toda herida abierta tiende a infectarse
pepitas de arena, el frío, la sal, besos, agua






Confesiones de invierno, para algún Charly

“Tienes que cojerte a muchas mujeres, bellas mujeres, y escribir unos pocos poemas de amor decentes y no te preocupes por la edad y los nuevos talentos. Sólo toma más cerveza, más y más cerveza.
Anda al hipódromo por lo menos una vez a la semana y gana, si es posible. Aprender a ganar es difícil, cualquier pendejo puede ser un buen perdedor. Y no olvides tu Brahms, tu Bach y tu cerveza. No te exijas. Duerme hasta el mediodía. Evita las tarjetas de crédito, o pagar cualquier cosa en término. Acuérdate de que no hay un pedazo de culo en este mundo que valga más de 50 dólares (en 1977).
Y si tienes capacidad de amar, ámate a ti mismo primero, pero siempre sé consciente de la posibilidad de la total derrota, ya sea por buenas o malas razones.
Un sabor temprano de la muerte no es necesariamente una mala cosa. Quédate afuera de las iglesias y los bares y los museos y como las arañas, sé paciente, el tiempo es la cruz de todos, más el exilio, la derrota, la traición, toda esa basura. Quédate con la cerveza, la cerveza es continua sangre. Una amante continua.
Agarra una buena máquina de escribir y mientras los pasos van y vienen más allá de tu ventana, dale duro a esa cosa, dale duro. Haz de eso una pelea de peso pesado. Haz como el toro en la primer embestida. Y recuerda a los perros viejos, que pelearon tan bien: Hemingway, Celine, Dostoievski, Hamsun. Si crees que no se volvieron locos en habitaciones minúsculas, como te está pasando a ti ahora, sin mujeres, sin comida, sin esperanza… Entonces, no estás listo toma más cerveza. Hay tiempo. y si no hay, está bien igual.”
—Bukowski



¿Tienes la piel blanca
cuando te preparas para tocarme enre sueños?
Porque lo presiento, 
sé que te he visto antes,
vestido de perro blanco, 
cazador.

¿Eres tú,
has venido al fin por mi carne?...
No entregues mis huesos a los demás lobos,
hazte una butaca con ellos,
ve 
y adorna tu casa, 
soy tu trofeo.

Cazador,  
no me importa el control,

asesinar no tiene que ver con ello,
nada más con la sangre que se deje correr.
Hay que dejarla, 
que se derrame sola
sin importar si fue la víctima correcta la que se consagró.

En otra vida, 
éramos más que el uno para el otro,
éramos el uno,
el uno en sí mismo, en su todo.

Toda esperanza es en suma,
una memoria constante de lo imposible



(I'm going to find a place for us to hide...)